Cómo se hace una pieza
Pedir un tema, revisar el plan, revisar el texto y exportarlo. Qué hace la herramienta en cada etapa y qué decides tú.
2 min 23 s · empieza por aquíEntra con tu usuario. Solo verás los clientes que tengas asignados.
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Cargando tus piezas…
Qué es esto. Lo que está esperando a que hagas algo, del cliente elegido en el menú. Cada contador lleva a la lista de esas piezas.
Por dónde empezar. Primero las bloqueadas: no se pueden aprobar hasta arreglar lo que dice «Qué falta». Después lo que te toca decidir (cifras o datos que solo tú puedes confirmar) y las listas para aprobar.
Siempre al día. Al entrar, la herramienta vuelve a comprobar las piezas con las reglas actuales del cliente (tono, plantillas): si alguien cambió una regla, lo verás aquí.
| Tema | Estado | Qué falta | Pedida |
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Pides un tema y el motor decide qué conviene hacer: escribir algo nuevo o aprovechar lo que ya tienes.
Qué es esto. El punto de partida. Escribes el tema sobre el que quieres contenido y el motor busca en las páginas del cliente si ya hay algo que cubra esa búsqueda.
Qué decide por ti. Compara tu tema con el contenido existente y con las posiciones reales del sitio en Google, y elige una de cuatro salidas: crear una página nueva, crear una distinta a las que ya tienes, mejorar una existente o fundir varias en una sola.
Qué pasa al pulsar. Tarda entre uno y tres minutos. Al terminar te deja en la pantalla de revisión con un plan de contenido que puedes editar antes de que se escriba una sola línea. No se redacta nada sin que tú lo apruebes.
Lo único obligatorio es el tema. El resto de opciones tienen valores por defecto que funcionan.
Manda sobre todo lo demás: el texto no lo puede contradecir, cada punto tiene que aparecer y sus cifras se copian tal cual. Es lo que hace que la pieza no la pueda escribir la competencia.
Con esto basta para empezar. Escríbelo como lo buscaría una persona en Google. En la siguiente pantalla, ya con los resultados de búsqueda y las páginas del cliente delante, podrás afinar a quién te diriges y qué datos puede afirmar el texto.
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Se cambia arriba a la izquierda, en el menú. Vale para todas las pantallas.
Todo lo que has pedido y en qué punto está cada cosa. Nada se pierde si cierras el navegador.
Qué es esto. El listado de tus encargos. Cada pieza avanza por fases y se queda esperando en la que esté hasta que vuelvas.
Las fases. Primero el motor analiza y propone un plan. Luego tú lo revisas y lo apruebas. Después se redacta. Al final revisas el texto y lo das por bueno.
Cuándo entrar aquí. Cuando quieras retomar algo que dejaste a medias, o ver si ya ha terminado lo que pediste hace un rato.
| Tema | Qué se hace | Estado | Qué falta | Pedida |
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| sin piezas todavía | ||||
Pregunta en lenguaje normal qué tiene escrito este cliente sobre un asunto, y qué le falta.
Qué es esto. Una búsqueda por significado, no por palabras exactas. Preguntas «¿qué tenemos sobre precios de posgrado?» y te responde con lo que hay, citando las páginas concretas.
Para qué sirve de verdad. Para saber si merece la pena escribir algo antes de pedirlo. Si ya está cubierto, te lo dice y te ahorra la pieza.
Cada afirmación va con su enlace. Las citas se comprueban contra las páginas recuperadas, así que puedes ir a verlo.
Cuando dos páginas tuyas persiguen la misma búsqueda, se estorban. Aquí ves cuáles y cuánto te cuesta.
Qué es esto. Google elige una sola página tuya por búsqueda. Si tienes tres compitiendo por lo mismo, reparte la fuerza entre ellas y ninguna llega arriba.
Dos formas de mirarlo. Por tema, cuando ya sospechas de algo concreto. O el dominio entero, para ver todos los choques ordenados por lo que te están costando.
Qué hacer con lo que salga. Lo normal es quedarse con la página que ya recibe visitas y redirigir las demás hacia ella. Para que el motor te prepare ese plan, pide el tema desde Nueva pieza.
Aquí no interviene la inteligencia artificial. Son datos de posicionamiento comparados; lo que veas ha pasado de verdad.
Busca las páginas del cliente que hablan de lo mismo que el tema (por significado, no por palabras exactas) y mira en Google por qué búsquedas compiten esas páginas entre sí.
Todas las búsquedas por las que salen dos o más páginas tuyas, ordenadas por lo que se disputan.
Con Search Console cuenta impresiones de los últimos días; con DataForSEO, búsquedas al mes. No se pueden comparar entre sí.
Cada fila es una búsqueda por la que más de una página tuya aparece en Google.
Posición: puesto medio de esa página para esa búsqueda.
Clics: visitas que se lleva.
La página con clics es casi siempre la que conviene conservar, aunque otra esté mejor colocada:
significa que es la que la gente elige. Ojo con dos casos que no son un problema y no hay que tocar:
las versiones en otro idioma de la misma página, y las búsquedas de marca, donde es
normal aparecer varias veces.
Páginas que Google puede indexar pero casi no tienen contenido. Las que ya reciben visitas son dinero sobre la mesa.
Qué es esto. Páginas del cliente con doscientos caracteres o menos de texto propio. Están publicadas y son visibles para Google.
Por qué importan más de lo que parece. Si una página casi vacía ya aparece en búsquedas, tiene autoridad ganada y le falta lo más fácil de arreglar. Ampliarla suele rendir más rápido que crear una desde cero.
Están ordenadas por lo que ya reciben, no por lo vacías que estén. Las de arriba son por las que empezar.
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Texto: caracteres propios de la página. Por debajo de 200 apenas hay nada que posicionar.
Impresiones: veces que ha salido en resultados de búsqueda.
Clics: veces que alguien ha entrado desde ahí.
Posición: puesto medio; cuanto más bajo el número, mejor.
Muchas impresiones con pocos clics en una página casi vacía es la señal más clara de que ampliarla rendirá.
Cómo escribe cada cliente. Se aplica al redactar y se comprueba sobre el texto terminado.
Qué es esto. Las reglas de escritura de una marca: longitud de frase, si trata de tú o de usted, qué muletillas no usa nunca, qué figuras la caracterizan.
Un tono por zona. Una landing y un artículo de blog no se escriben igual, así que cada zona lleva el suyo. Si pides una pieza de blog y solo hay tono de landing, el texto se medirá con la vara equivocada.
Qué se comprueba de verdad. De forma automática: la longitud media de las frases, el trato de tú o usted, la lista de expresiones prohibidas y las reglas con tipo y severidad (las de error bloquean como una prohibida; las de aviso se marcan con su alternativa y no frenan). También los tics de IA de la lista común que ya están revisados: avisan, salvo que el tono del cliente los promueva a bloqueantes o los ignore. Lo demás guía a quien redacta, pero no se verifica.
Se escriben en un fichero y se suben aquí. Desde el panel se eligen, no se editan.
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Quién puede entrar y qué clientes ve cada persona.
Qué es esto. El control de acceso. Cada persona ve únicamente los clientes que le asignes: el resto no aparece en ningún desplegable ni en ningún listado.
Dos niveles. Un usuario normal trabaja con sus clientes. Un administrador ve todo y además gestiona personas, claves y configuración.
Para qué sirve separar por cliente. Para que el gasto de cada cuenta quede separado y para que nadie vea datos de un cliente que no lleva.
Pestañas del menú. Puedes quitar del menú de cada persona las pestañas que no usa. Solo ordena su pantalla: no le impide nada. «Qué te toca hoy» y la pieza en curso se ven siempre.
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Desmarca las que esta persona no usa para que su menú quede más limpio. Es solo para ordenar la pantalla, no un permiso. Los administradores lo ven siempre todo.
Elige un rastreo de su web, ponle nombre al cliente y el motor carga sus páginas sin que tengas que esperar.
Qué es esto. La forma de dar de alta un cliente. Las páginas de su web salen de la herramienta de rastreo: aquí ves todos los rastreos que ha hecho y eliges uno.
Qué pasa al cargar. El motor lee cada página, la trocea, la prepara para poder buscar en ella y apunta sus enlaces internos. Va en segundo plano: puedes seguir trabajando o cerrar la pestaña. Al terminar, el cliente aparece en el selector del menú.
Actualizar un cliente. El motor no coge solo los rastreos nuevos: cuando hay uno más reciente que lo cargado, la tabla lo marca. Al cargarlo con el mismo nombre de cliente solo se preparan otra vez las páginas que han cambiado (el coste es solo de esas) y se quitan las que ya no están en la web. Si el rastreo parece incompleto, no se quita nada y la carga lo dice.
Lo que falta después. Conectar su Search Console (las búsquedas reales), sus claves de servicios si paga los suyos, su tono de marca y el acceso de las personas que lo llevan: en Search Console, Configuración, Tonos de marca y Usuarios.
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Las claves de los servicios externos, qué modelos se usan y cuánto se puede gastar.
Qué es esto. Todo lo que el motor necesita para funcionar y no es contenido: las claves de los servicios que consultan Google y los que escriben, los modelos elegidos y los topes de gasto.
Lo que pongas aquí manda sobre lo que tenga configurado el servidor, y se aplica al momento: no hay que reiniciar nada.
Las claves no se pueden leer. Se muestran enmascaradas. Si dejas un campo vacío, se conserva la que ya había; solo se cambia lo que escribas encima.
Claves por cliente. Puedes poner una clave distinta para un cliente concreto y así separar su gasto del resto. Debajo tienes lo consumido en los últimos treinta días.
Comprueba una por una las conexiones con la base de datos y con los servicios externos, y te dice cuál falla y por qué. Es lo primero que hay que mirar cuando una pieza da error. Solo la lectura de una página de prueba tiene un coste mínimo.
Lo que ha costado de verdad en dinero, separado por cliente y por servicio. Sirve para repercutirlo y para detectar un cliente que se está disparando.
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Si es la primera vez, lo mínimo para que el motor funcione es la clave del servicio que escribe los textos (Gemini u OpenRouter) y la de DataForSEO, que trae los datos de búsqueda. El resto es opcional.
Las claves de abajo son las generales: las tuyas. Cada cliente puede tener las suyas en «Claves de un cliente concreto». Aquí decides qué pasa cuando a un cliente le falta alguna.
Las claves de pago del cliente. Si pones aquí una clave, todo lo que se genere para ese cliente se cobrará en su cuenta y no en la tuya. Si la dejas vacía, depende de «¿Quién paga los servicios?»: en modo demostración usa la tuya; si cada cliente paga lo suyo, no funciona.
Qué modelo de IA hace cada paso. Los valores por defecto funcionan; cámbialos solo para probar otro modelo o abaratar un paso.
Topes y cachés que controlan cuánto se consulta y cuánto se gasta. Los valores por defecto están pensados para que no haga falta tocarlos.
Hay ajustes que no se cambian desde aquí, a propósito: la conexión a la base de datos, la clave de acceso del servidor y el modelo con el que se leen las páginas de los clientes. Cambiar este último obliga a volver a cargar todas las páginas; lo hace un administrador del servidor. PG_DSN · API_TOKEN · EMBED_* · COL_*
Conecta las búsquedas reales del cliente: elige una de tus cuentas de servicio y la propiedad que le toca.
Para qué sirve. Search Console da las búsquedas por las que de verdad aparece cada página del cliente, gratis y completas. Las estimaciones de DataForSEO se quedan cortas en webs con muchas búsquedas pequeñas.
Cuentas de servicio. Cada persona sube las suyas (el fichero que se descarga de Google Cloud) y solo las ve ella. Para que una cuenta pueda leer una propiedad, añade su email en Search Console → Ajustes → Usuarios y permisos, con permiso restringido.
Propiedad y filtro. El desplegable muestra las propiedades a las que llega la cuenta, con la que encaja con la web del cliente primero. Si solo hay una propiedad del dominio entero y el cliente está en un subdominio o una carpeta, el filtro deja solo sus páginas.
Después. Al guardar se prueba el acceso. Las búsquedas se descargan con «Descargar ahora» y, además, cada lunes de forma automática.
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Qué secciones debe llevar sí o sí cada tipo de página. Si falta una, el plan no pasa la revisión.
Qué es esto. El esqueleto obligatorio de un tipo de página: una ficha de producto lleva precio y características, una landing de captación lleva formulario y garantías.
Se comprueba antes de escribir. Si el plan propuesto no incluye una sección obligatoria, no se aprueba y hay que corregirlo. Es la forma de que ninguna página salga coja.
Es opcional. Una pieza sin plantilla se escribe igual, con la estructura que el motor considere mejor para esa búsqueda.
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Las plantillas se escriben en un fichero de texto con un formato fijo (YAML). Lo más fácil es partir de una que ya funcione: pulsa «Ver» en la lista, copia su texto y cámbialo.
nombre · tipo_pagina · secciones[slug, obligatoria, cubre, elemento: prosa|tabla|faq|bullets|cta|prueba_social] · intencion_esperada · seo · palabras · cerrada · tono
Vídeos de dos minutos, sin sonido, que enseñan cada parte de la herramienta paso a paso.
Pedir un tema, revisar el plan, revisar el texto y exportarlo. Qué hace la herramienta en cada etapa y qué decides tú.
2 min 23 s · empieza por aquíPreguntar qué tiene escrito un cliente y encontrar páginas suyas que compiten entre sí en Google.
1 min 34 sClaves, quién paga, modelos, gasto, preparación de cada cliente y usuarios.
2 min 13 sA quién se dirige este cliente. De aquí salen los problemas concretos que cada pieza debe resolver.
Qué es esto. Los perfiles de las personas a las que el cliente quiere llegar, con su situación y lo que les preocupa.
Para qué se usan. Cuando pides una pieza, el motor cruza estos perfiles con las preguntas reales que la gente hace en Google sobre ese tema. De ahí salen los problemas que el texto tiene que resolver, en lugar de rellenar con generalidades.
Se definen una vez por cliente y valen para todas sus piezas. No hace falta tocarlos en cada encargo.
Texto libre siguiendo la plantilla: quién es, qué le mueve a decidirse, qué le frena y con qué compara, cómo busca, y qué le preocupa en cada momento: cuando aún explora, cuando compara opciones y cuando está a punto de decidir.